My Hometown

Estamos en tiempo de elecciones locales, las que deciden quien se va a ocupar de lo más cercano: que tus calles estén (más o menos) limpias, que los autobuses lleguen a la hora, que los viejos tengan bancos para orear sus años al sol, que siga siendo el campo de juegos de tu infancia…. En fin, lo más importante.

Como a todo el mundo, a mi también mi ciudad me parece la mejor, aunque sea tortuosa, fría y en muchos casos ingobernable, pero las ciudades son sobre todo un cúmulo de gente y de experiencias y aquí están las mías. Quizá porque crecí en un Gijón en pleno conflicto, con astilleros cerrándose, barricadas y pelotas de goma, cuando la playa y la pista de cemento de Begoña eran las mejores instalaciones deportivas de la ciudad  y los “guajes” jugábamos al escondite en un Fomento de barro y railes de tren; o quizá porque siempre me pasa que Bruce sabe expresar mucho mejor que yo lo que pienso y siento, pero no veo mejor manera que escuchar esta canción de Bruce: “My Hometown”, para explicar porque uno ama esas calles y se siente vinculado a gentes que no conoce y porque a veces, contra toda lógica, se lanza a esas mismas calles a pedir el voto de esos desconocidos sólo porque cree que puede mejorar el espacio de todos.

Cuando todo esto pase, igual que el padre de Bruce, yo también subiré con Pelayo y Lucía a la colina de La Providencia y trataré de explicarles porque eso que ven a sus pies es su ciudad, su casa, y porque lo que les pase a esas gentes que desde allí parecen hormiguitas también les atañe a ellos, también debe importarles. Eso si el viaje no será en un Buick del 58 sino en bicicleta.

 

Letra de My Hometown traducida.

“Tenía 8 años y corría con 10 céntimos en mi mano.

Estaba en la parada del bus para comprarle el periodico a mi viejo.

Sentado atrás, en aquel viejo buick

y jugando mientras conducíamos a través del pueblo.

Él peino mi pelo y me dijo: hijo echa un buen vistazo,

este es tu pueblo,

este es tu pueblo,

este es tu pueblo,

este es tu pueblo.

En el 65 la tensión crecía en mi instituto.

Había muchas peleas entre blancos y negros,

no había nada que pudieras hacer.

Dos coches en fila un sábado por la noche,

en el asiento de atrás había un arma.

Las palabras callaron cuando un disparo sonó,

tiempos problemáticos habían llegado

a mi pueblo

mi pueblo,

mi pueblo,

mi pueblo.

Ahora los locales de la calle mayor están vacios.

Parece como si nadie quisiera volver por aquí nunca más.

Están cerrando la fábrica textil y el ferrocarril.

El jefe dijo : estos trabajos se van chicos y nunca más volverán

a vuestro pueblo,

vuestro pueblo,

vuestro pueblo,

vuestro pueblo.

La noche anterior Kate y yo estábamos acostados en la cama

hablando sobre irnos de aquí.

Haciendo las maletas decidimos dirigirnos hacia el sur.

Tengo 35 años y tenemos a nuestro propio hijo ahora,

la noche anterior le senté en mi espalda y le dije :

hijo echa un buen vistazo, este es tu pueblo.”

 

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Una respuesta a My Hometown

  1. rosa vallejo dijo:

    Mucha suerte en tu viaje!

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